sábado, 17 de octubre de 2015

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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Descubierta tectónica de placas en Marte

Durante años, muchos científicos pensaron que el único lugar del sistema solar donde existía tectónica de placas era la Tierra. Ahora, científicos de UCLA han descubierto que el fenómeno geológico, que consiste en el movimiento de enormes placas de corteza bajo la superficie de un plantea, también existe en Marte. “Marte está en una etapa primitiva de la tectónica de placas. Nos da una imagen de cómo pudo haber sido la Tierra en sus comienzos y nos puede ayudar a entender cómo empezó el proceso en nuestro planeta”, declaró An Yin, profesor de ciencias del espacio y de la Tierra en UCLA, y único autor de esta nueva investigación. Yin hizo el descubrimiento durante su análisis de las imágenes de satélite tomadas por el instrumento THEMIS (sistema de imágenes de emisión térmica), un instrumento a bordo de la nave Mars Odyssey, así como las tomadas por la cámara HIRISE (experimento científico de imágenes en alta resolución) que a su vez viaja a bordo de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter. An Yin analizó cerca de 100 imágenes tomadas desde la órbita y aproximadamente una docena de ellas revelaron la presencia de tectónica de placas. Yin ha llevado a cabo investigación geológica en el Himalaya y en el Tíbet, donde se dividen dos de las siete mayores placas de la Tierra. “Cuando estudié las imágenes orbitales de Marte, muchos de los accidentes se parecen mucho a sistemas de fallas como los que vi en el Himalaya y en el Tíbet, así como en California, incluyendo su geomorfología”, aseguró Yin, que es geólogo planetario. Por ejemplo, observó una ladera muy lisa y llana en la pared de un cañón, que solo puede generarse por una falla, así como un acantilado empinado, comparable con los que hay en el Valle de la Muerte en California, que también se generan mediante fallas. Marte tiene una zona volcánica lineal, algo que según Yin es un producto típico de la tectónica de placas. “No vemos este tipo de accidentes en otros planetas del sistema solar aparte de Marte o la Tierra”, añadió Yin, cuya investigación ha sido portada del número de agosto de la revista Lithosphere. La superficie de Marte contiene el mayor y más profundo sistema de cañones de nuestro sistema solar, conocido como Valles Marineris (del latín Valle de la Mariner, por la sonda espacial Mariner 9, que orbitó Marte en 1971 y 72 descubriendo el accidente geográfico). Este tiene más de 4000 kilómetros de largo – como nueve veces más que el Gran Cañón en la Tierra. Los científicos se han preguntado desde hace cuatro décadas cómo se habría formado. ¿Fue una gran grieta que se abrió en la corteza de Marte? “En un primer momento no esperaba encontrar tectónica de placas, pero a medida que iba estudiando más me daba cuenta de que Marte es muy distinto a lo que otros científicos habían anticipado”, declaró Yin. “Vi que la idea de que es simplemente una gran fractura que ha quedado abierta es incorrecta. En realidad es el borde de una placa, con movimiento horizontal. Es algo chocante pero la prueba es bastante clara”. “La corteza está rota y se mueve horizontalmente a lo largo de una gran distancia. Es similar al sistema de fallas del Mar Muerto en la Tierra, que también se desarrolla y se muev horizontalmente”. Las dos placas que dividen el Valles Marineris se han movido cerca de 150 kilómetros horizontalmente, una con respecto de la otra, aseguró Yin. La falla de San Andrés, en California, que es la intersección de dos placas, se ha movido casi el doble, pero la Tierra es cerca del doble del tamaño de Marte con lo que, según Yin, son comparables. Yin, cuya investigación está parcialmente financiada por la Fundación Nacional de Ciencia, llama a las dos placas Valles Marinieris Norte y Valles Marinieris Sur. “La Tierra tiene una “cáscara de huevo” muy rota, así que su superficie tiene muchas placas. Marte está ligeramente roto y puede que esté en el camino de fracturarse más, lo único que su ritmo parece ser mucho más lento debido a su pequeño tamaño, además de su menor energía térmica para llevarlo a cabo”, añadió Yin. “Esta puede ser la razón por la que Marte tiene menos placas que la Tierra”. Marte tiene deslizamientos de tierra, y Yin afirma que una falla está moviendo los deslizamientos, alejándolos de su fuente. ¿Cree Yin que hay terremotos en Marte? “Creo que sí”, respondió. “Pienso que es probable que la falla todavía esté activa, pero no a diario. Se debe de despertar de vez en cuando, tras un periodo de tiempo muy largo, quizás cada millón de años o más”. Yin está muy confiado en sus descubrimientos, aunque algunos misterios quedan sin resolver, según declaró él mismo, incluido el de a qué profundidad bajo la superficie están las placas localizadas. “No entiendo bien por qué se mueven las placas con esta gran magnitud ni tampoco con qué velocidad se produce; puede que Marte tenga una diferente forma de tectónica de placas”, comentó Yin. “Se mueve mucho más lentamente que en la Tierra”. La Tierra tiene una corteza partida en siete placas principales; las piezas de la corteza se mueven, y una placa puede desplazarse encima de otra. Yin tiene dudas acerca de si en Marte hay más de dos placas. “Solo hemos podido identificar las dos placas”, declaró. “Para las otras áreas de Marte pienso que las posibilidades son muy pequeñas. No he visto ninguna otra gran fractura”. ¿Ha sido el movimiento de Valles Marineris Norte y Valles Marineris Sur lo que ha creado el enorme cañón de Marte? ¿Qué ha sido lo que ha creado la tectónica de placas en la Tierra? Yin, que seguirá estudiando la tectónica de placas en Marte, responderá todas estas cuestiones en un próximo artículo que también planea publicar en la revista Lithosphere. --------------------------------------------------------------------------------

La NASA muestra un latigazo solar

El fenómeno provocará tormentas geomagnéticas y auroras boreales en la Tierra
Un video de la NASA divulgado este lunes, muestra un gigantesco ‘latigazo’ en la superficie del Sol cuya radiación se dirige hacia la Tierra.

En las imágenes, tomadas por el Observatorio de Dinámica (SDO, por sus siglas en inglés), se observa un gigantesco filamento solar que se extiende más de 800 millones de kilómetros por encima de la superficie del Sol.
El ‘azote’ es el resultado de la erupción de los filamentos solares que se encuentran en la superficie del astro. El video, de menos de un minuto de duración, resume tres horas de actividad ocurridas el pasado 31 de agosto, y en él se observa la acción bajo luz ultravioleta. Según la Agencia Nacional Atmosférica y Oceanográfica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés), una nube de radiación, resultado de la erupción, causará tormentas geomagnéticas y auroras boreales en latitudes septentrionales a comienzos de este mes de septiembre.

Astronautas encuentran una nueva forma de vida SUBTERRANEA

Todo astronauta sueña con descubrir nuevas formas de vida. Para seis de ellos, este sueño podría hacerse realidad la semana que viene – pero en las profundidades de la tierra, en lugar de en el espacio exterior.

Una tripulación internacional formada por seis astronautas empezará a entrenar esta semana para participar en una misión subterránea que les preparará para viajar al espacio. CAVES, acrónimo inglés de ‘Aventura Cooperativa para Valorar y Ejercitar el Comportamiento y las Habilidades’, preparará a los astronautas para trabajar en equipo de forma segura y eficiente, y para resolver problemas mientras exploran cuevas desconocidas aplicando procedimientos espaciales.

 La soleada isla de Cerdeña, Italia, recibirá a esta tripulación formada por astronautas de todas las agencias miembro del programa de la Estación Espacial Internacional. Durante la primera semana aprenderán los protocolos de seguridad y las nociones básicas de la espeleología.

 El día 7 de septiembre se adentrarán bajo tierra, donde permanecerán durante seis días. Paseo espacial en el interior de una cueva La espeleología tiene mucho en común con la exploración del espacio: durante esta expedición, los astronautas tendrán que trabajar en un espacio confinado, aislados del mundo exterior y prácticamente sin intimidad, mientras resuelven problemas con unos recursos muy limitados.

El programa CAVES está diseñado para ser lo más realista posible. El campamento base instalado a la entrada de la cueva actuará como centro de control, comunicándose con los astronautas dos veces al día para discutir el progreso de su misión, al igual que sucede con la Estación Espacial Internacional. Durante toda su estancia bajo tierra, los astronautas sólo recibirán un envío de suministros. Tendrán que escoger lo que van a necesitar con sumo cuidado, y avisar al centro de control con 24 horas de antelación para que preparen el cargamento. Fase de orientación Buscando nuevas formas de vida Esta magnífica oportunidad servirá también para llevar a cabo un intenso programa de investigación.

Como en el espacio, la agenda de los astronautas estará repleta de actividades científicas y de pruebas de nuevos equipos o procedimientos. Una buena parte de las cuevas de Cerdeña permanece sin explorar o sin cartografiar. Los ‘espeleonautas’ tendrán que adentrarse por pasadizos desconocidos mientras deciden qué partes de la cueva van a explorar.

A medida que avanzan, tendrán que dibujar un mapa que les permita encontrar el camino de vuelta al campamento base, y que contribuirá a futuros trabajos de exploración de este sistema de cuevas. Este año los astronautas también buscarán nuevas formas de vida. “Nadie ha buscado vida en estas cuevas de forma sistemática”, explica la instructora de astronautas de la ESA y diseñadora del curso CAVES, Loredana Bessone. Vida subterránea “Siempre es bueno encontrar una nueva forma de vida, grande o pequeña. Estoy muy emocionada de que vayamos a buscar bacterias extrañas o artrópodos desconocidos”. Los astronautas seguirán los mismos protocolos de seguridad que se utilizan durante los paseos espaciales, y probarán un nuevo sistema de comunicaciones. Con la ayuda de sus instructores, los astronautas podrán evaluar su capacidad para trabajar en equipo y sus dotes de liderazgo durante las dos semanas que durará este curso.

sábado, 29 de octubre de 2011

Lanzamiento Delta II 7920 (NPP)

La NASA lanzó el día 28 de octubre a las 09:48 UTC un cohete Delta II 7920-10C (misión D357) con el nuevo satélite NPP desde la rampa SLC-2W de la Base Aérea de Vandenberg (California). Junto al NPP también fueron lanzados otros seis cubesats. Ha sido el lanzamiento número 151 de un Delta II. Aunque probablemente sea la última misión de este cohete, la empresa ULA ha declarado recientemente su voluntad de reanudar la línea de producción de este venerable lanzador.

Lanzamiento del NPP (ULA).

NPP


El NPP (National Polar-Orbiting Operational Environmental Satellite System Preparatory Project) es un nuevo satélite meteorológico de 1976 kg (2100 kg con combustible). Ha sido construido por Ball Aerospace para la NASA y la NOAA (National Oceanic and AtmosphericAdministration) usando la plataforma BCP 2000. Debía ser el primer satélite precursor del futuro sistema NPOESS de satélites de observación de la Tierra. NPOESS debía haber consistido en cuatro satélites (NPOES C1 a C4) que tenían que ser lanzados en el periodo 2013-2026 para tomar el relevo de los programas de la NASA Terra, Aura y Aqua (EOS, Earth Observing System) y el sistema de satélites meteorológicos militares DMSP. Sin embargo, el programa NPOESS fue cancelado en 2010 y el NPP funcionará como un satélite plenamente operativo. El programa NPOESS será sustituido por los proyectos JPSS (Joint Polar Satellite System) civil y el DWSS (Defense Weather Satellite System) militar.


Satélite NPP (ULA).

NPP incluye cinco instrumentos para la observación de la Tierra:
  • VIIRS (Visible Infrared Imaging Radiometer Suite).
  • CrIS (Cross-track Infrared Sounder).
  • ATMS (Advanced Technology Microwave Sounder).
  • OMPS (Ozone Mapper/Profiler Suite).
  • CERES (Clouds and the Earth Radiant Energy System).
NPP tiene una vida útil de cinco años y estará situado en una órbita heliosíncrona de 824 km de altura y 98,7 º de inclinación. Sus dimensiones son de 4,028 m x 2,610 m x 2,206 m. El coste del NPP se estima en 1500 millones de dólares.

Además del NPP, se lanzaron otros seis pequeños cubesats de 3 kg cada uno: DICE 1, DICE 2, RAX 2, AubieSat-1, M-Cubed y E1P.


Delta II 7920-10C

El Delta II 7920-10C es un cohete de dos etapas con nueve aceleradores de combustible sólido GEM-46. Tiene capacidad para colocar un máximo de 4844 kg en órbita baja (LEO) lanzado desde Cabo Cañaveral o 3639 kg desde Vandenberg. Tiene una masa al lanzamiento de 282,435 toneladas y mide 37,8 metros de longitud y 2,4 metros de diámetro.

Delta II 7920-10C con NPP (NASA).

Detalles interiores de un Delta II (NASA).

La primera etapa está construida por Boeing usando una aleación de aluminio y se denomina Delta Thor XLT-C -o simplemente Thor-, con una masa total de 101,9 toneladas y unas dimensiones de 26,05 m x 2,44 m. Incluye un motor a base de oxígeno líquido (LOX) y queroseno (RP-1) Pratt and Whitney Rocketdyne RS-27A, de 890,1-1054,2 kN de empuje y 255-302 segundos de impulso específico. Este motor fue introducido en 1990 en sustitución del RS-27. El RS-27A funciona durante 263 segundos e incluye dos motores vernier LR-101-NA-11. El control en guiñada y cabeceo se lleva a cabo con el movimiento del motor y el control de giro se realiza mediante los dos vernier. La electrónica de la primera etapa se distribuye en el espacio situado entre el tanque de oxígeno líquido y el de queroseno. Esta primera etapa tiene un tamaño enorme comparada con el resto del cohete, una de las particularidades de esta familia de lanzadores.

Primera etapa del Delta II de la misión NPP (NASA).

Acoplados a la primera etapa se encuentran los motores de combustible sólido Graphite-Epoxy Motors (GEM). Vienen en dos variedades: GEM-40 (de 40 pulgadas de diámetro) yGEM-46 (46 pulgadas, en las versiones Heavy). El GEM-40 (13064 kg, 446-499,2 kN y 274 s) fue introducido en 1990 para sustituir a los antiguos cohetes Castor y también se emplea en interceptores antimisiles. Los GEM-46 tienen una longitud de 1,17 m e incluyen 17 toneladas de combustible sólido (polibutadieno o HTPB). Para este lanzamiento, el cohete fue equipado con nueve GEM-40. Seis de los GEM-40 se encienden 0,2 segundos antes del despegue y se separan en dos grupos de tres a los 64 segundos, mientras que los otros tres lo hacen 65,5 segundos después del lanzamiento y se separan a los 130 segundos.

Detalle de un GEM.

La segunda etapa (Delta K) emplea como combustibles hipergólicos tetróxido de nitrógeno y Aerozine-50 (una mezcla de varios tipos de hidrazina). Sus dimensiones son de 5,89 m x 1,70 m. El motor Aerojet AJ-10-118K (empuje de 43,4 kN y 321 s de impulso específico) se puede reiniciar hasta seis veces en un lanzamiento (normalmente sólo hacen falta dos encendidos).

Segunda etapa hipergólica del Delta II del NPP (NASA).

Este lanzamiento ha sido un cohete Delta 7920-10C, es decir, un lanzador de la Serie 7000 (Delta II) con nueve GEM-40, una segunda etapa estándar y sin tercera etapa. La cofia medía 10 pies (3 metros) de diámetro. En total, la serie 7000 (Delta II) cuenta con tres versiones según el número de cohetes de combustible sólido (3, 4 o 9): Delta 732X, Delta 742X y Delta 792X.

La familia Delta II (Serie 7000) y sus prestaciones (ULA).

Capacidad de lanzamiento de las distintas versiones del Delta II (ULA).

Resumen de la nomenclatura de un Delta II (ULA).

Lanzamiento

Origen de los distintos componentes de un Delta (ULA).

Operaciones para el lanzamiento de un Delta II desde Vandenberg (ULA).

Rampa de lanzamiento SLC-2 West (ULA).

Fases del lanzamiento (ULA).

Trayectoria orbital (ULA).

Traslado de la primera etapa a la rampa (ULA).

Instalación de los GEM (ULA).

Instlación de la segunda etapa (ULA).

Inserción del NPP en la cofia (ULA).

El cohete en la rampa (ULA).

Lanzamiento (ULA).

El asteroide Lutetia: una postal del pasado

La sonda Rosetta de la ESA ha descubierto que Lutetia es un asteroide primitivo, un resto de cuando se formaron los planetas en nuestro Sistema Solar. Los datos tomados durante el breve sobrevuelo también sugieren que Lutetia intentó formar un núcleo metálico.
Rosetta sobrevoló el asteroide Lutetia el 10 de julio de 2010, pasando con una velocidad de 54 000 km/h a tan sólo 3 170 km de su superficie. En aquel momento, este objeto de 130 km de longitud era el mayor asteroide jamás visitado por una sonda espacial. Desde entonces, los científicos han estado analizando los datos tomados durante este corto encuentro.
En anteriores ocasiones se habían estudiado otros asteroides que no eran sino fragmentos de otros cuerpos de mayor tamaño. Sin embargo, en el caso de Lutetia, los científicos pensaban que se podría tratar de un 'mundo en miniatura' antiguo y primitivo.

Ahora están prácticamente seguros. Las imágenes tomadas por la cámara OSIRIS de Rosetta nos muestran regiones de la superficie de Lutetia que tienen unos 3 600 millones de años. En contraste, otras zonas son mucho más jóvenes, en términos astronómicos, con tan sólo 50 u 80 millones de años.

Los astrónomos son capaces de estimar la edad de los planetas sin atmósfera, de las lunas y de los asteroides contando sus cráteres. Cada hoyo en su superficie fue producido por un impacto, por lo que cuanto más antigua sea la superficie, más impactos habrá acumulado. Algunas regiones de Lutetia están plagadas de cráteres, lo que sugiere una gran antigüedad.

Por otra parte, las regiones más jóvenes de la superficie de Lutetia se corresponden con corrimientos de tierras, probablemente desencadenados por las vibraciones de impactos cercanos.

Los fragmentos arrancados en estos impactos se extienden por toda la superficie del asteroide, formando una capa de roca pulverizada de 1 km de espesor.


También hay muchas rocas esparcidas por su superficie: algunas de 300 – 400 m de diámetro, aproximadamente la mitad del tamaño de Ayers Rock, en Australia.

Algunos de estos impactos fueron tan fuertes que arrancaron trozos enteros de Lutetia, transformando su contorno en el cuerpo 'abollado' que vemos hoy en día.

“Pensamos que Lutetia no tenía esta forma en sus orígenes”, comenta Holger Sierks, del Instituto Max-Planck para la Investigación del Sistema Solar en Lindau, Alemania. “Probablemente fuese esférico cuando se formó”.

El espectrómetro VIRTIS de Rosetta descubrió que la composición de Lutetia es inusualmente uniforme en todas las regiones observadas.

“Llama la atención que un objeto de este tamaño, que ha sufrido un gran número de impactos a lo largo de millones de años, no muestre ninguna variación en la composición de su superficie”, explica Fabrizio Capaccioni, del INAF, Roma.

Los misterios de Lutetia no han hecho más que comenzar.

jueves, 27 de octubre de 2011

El lejano Eris es el gemelo de Plutón

Los astrónomos lograron por primera vez medir con precisión el diámetro del lejano planeta enano Eris gracias a que lo interceptaron justo mientras pasaba por delante de una tenue estrella. Este evento fue observado a finales de 2010 por telescopios en Chile, incluyendo el telescopio belga TRAPPIST en el Observatorio La Silla de ESO, en la Región de Coquimbo. Las observaciones muestran que Eris es un gemelo casi perfecto de Plutón en tamaño. Eris parece tener una superficie muy reflectante, lo que sugiere que está cubierto por una fina capa uniforme de hielo, con una atmósfera probablemente congelada. Los resultados serán publicados en la edición del 27 de octubre 2011 de la revista Nature.

En noviembre de 2010, el lejano planeta enano Eris pasó delante de una estrella tenue en el fondo, en un evento llamado ocultación. Estos acontecimientos son muy raros y difíciles de observar, ya que se trata de un planeta enano muy distante y pequeño. El próximo evento de ese tipo que involucra a Eris sucederá recién en 2013. Las ocultaciones son la manera más precisa, y a menudo la única, para medir la forma y el tamaño de un cuerpo distante del Sistema Solar.

Eris© Crédito: ESO

La estrella candidata para la ocultación fue identificada mediante el estudio de las imágenes del telescopio MPG/ESO de 2,2 metros de diámetro, en el Observatorio La Silla de ESO, en la Región de Coquimbo, en Chile. Las observaciones fueron cuidadosamente planeadas y llevadas a cabo por un equipo de astrónomos de varias universidades (principalmente de Francia, Bélgica, España y Brasil) que utilizaron, entre otros, el telescopio TRAPPIST (sigla en inglés que corresponde a TRAnsiting Planets and PlanetesImals Small Telescope), también situado en La Silla.

“Observar las ocultaciones de pequeños cuerpos más allá de Neptuno en el Sistema Solar requiere una gran precisión y una planificación muy cuidadosa. Esta es la mejor manera de medir el tamaño de Eris, a falta de realmente ir allí “, explica Bruno Sicardy, el autor principal del estudio.

Se intentó observar la ocultación desde 26 ubicaciones alrededor del mundo siguiendo en el camino previsto de la sombra del planeta enano, incluyendo varios telescopios en observatorios de aficionados, pero sólo dos lugares fueron capaces de observar directamente el evento, ambos ubicados en Chile. Uno de ellos fue en el Observatorio La Silla de ESO, utilizando el telescopio TRAPPIST. El otro fue San Pedro de Atacama, donde se utilizaron dos telescopios. Los tres telescopios registraron una caída repentina en el brillo en el momento en que Eris bloqueó la luz de la estrella distante.

La combinación de las observaciones realizadas desde ambos lugares en Chile indica que Eris está cerca de una forma esférica. Estas mediciones deberían entregar un resultado preciso de su forma y tamaño, siempre y cuando no se vean distorsionadas por la presencia de grandes montañas. Sin embargo, formaciones de este tipo son poco probables en un cuerpo de hielo de gran tamaño.

Eris fue identificado como un objeto de gran tamaño del Sistema Solar exterior en 2005. Su descubrimiento fue uno de los factores que llevaron a la creación de una nueva clase de objetos llamados planetas enanos y la reclasificación de Plutón de planeta a planeta enano en 2006. Eris se encuentra actualmente tres veces más lejos del Sol que Plutón.

Si bien las primeras observaciones con otros métodos sugerían que Eris era probablemente un 25% más grande que Plutón, con un diámetro estimado de 3.000 kilómetros, el nuevo estudio demuestra que los dos objetos son esencialmente del mismo tamaño. El recién determinado diámetro de Eris alcanza los 2326 kilómetros, con una precisión de 12 kilómetros. Esto significa que su tamaño se conoce con más precisión que el de su homólogo más cercano, Plutón, que tiene un diámetro estimado entre 2300 y 2400 kilómetros. El diámetro de Plutón es más difícil de medir debido a la presencia de una atmósfera que hace que su borde sea imposible de detectar directamente por medio de ocultaciones. El movimiento del satélite Dysnomia de Eris se utilizó para estimar la masa de Eris. Se determinó que es un 27% más pesado que Plutón. Combinado con su diámetro, fue posible obtener la densidad de Eris, estimada en 2,52 gramos por cm3.

“Esta densidad significa que Eris es probablemente un gran cuerpo rocoso cubierto por una capa relativamente delgada de hielo”, comenta Emmanuel Jehin, quien ha contribuido al estudio.

La superficie de Eris resultó ser extremadamente reflectante, llegando a reflejar el 96% de la luz que llega a él (un albedo visible de 0,96). Esto es aún más brillante que la nieve fresca en la Tierra, convirtiendo a Eris en uno de los objetos más reflectantes del Sistema Solar, junto con la helada luna Encelado de Saturno. La brillante superficie de Eris está probablemente compuesta por hielo rico en nitrógeno mezclado con metano congelado -como lo indica el espectro del planeta- revistiendo la superficie del planeta con una capa de hielo delgada y reflectante de menos de un milímetro de espesor.

“Esta capa de hielo podría ser el resultado de la condensación en forma de escarcha del nitrógeno o metano de la atmósfera en la superficie del planeta enano a medida que se aleja del Sol en su órbita alargada, hacia un ambiente cada vez más frío”, agrega Jehin. El hielo podría más tarde volver a convertirse en gas a medida que Eris alcanza su punto más cercano al Sol, a una distancia de 5700 millones de kilómetros.

Los nuevos resultados también permiten al equipo realizar una nueva medición de la temperatura de la superficie del planeta enano. Las estimaciones sugieren una temperatura de la superficie de frente al Sol de -238 grados Celsius como máximo, y un valor aún más bajo para el lado nocturno de Eris.

“Es extraordinario lo mucho que podemos descubrir sobre un objeto pequeño y lejano como Eris al verlo pasar frente a una débil estrella, con telescopios relativamente pequeños. Cinco años después de la creación de la nueva clase de planetas enanos, por fin estamos realmente conociendo a uno de sus miembros fundadores “, concluye Bruno Sicardy.